lunes, 12 de enero de 2009

Calamitosa cacofonía

12-1-2009
Así, entre ríos de sangre carmesí que huye,
domeñaré mi empeño
ante la enseña de mi sueño;
esperando en el mar bermellón que fluye.

Así, entre cánticos
(calamitosa cacofonía),
lloraré una lluvia
de lágrimas llena
que inundará
de melancolía
por completo el mundo.

La rubia
melena
del Sol (son simpáticos
rayos vagabundos)
ya no se verá.
Y el cielo, oscurecido por las nubes
ya no será un lugar para los querubes.

Yo volaré,
bajo el peso de unas alas siempre lastradas.
Me elevaré,
bajo lluvia que se precipita en cascadas.
Con la fe
de que entre esas nubes negras, desangeladas,
pueda encontrar a todas las perdidas hadas.

martes, 9 de diciembre de 2008

Amanecer bajo tu Sol

9-12-08
Oh
farol,
me has de guiar
con tu albo resplandor,
con esa luz cálida y tierna.

Oh;
alcohol
con que embriagar
mis penas y dolor,
antes que sobre mí se cierna.

Oh;
estol
que emborrachar
con el más vil licor,
que sirven en esta taberna.

Oh;
el Sol
ya va a llegar,
mas aún luce el albor,
la luz que sale de su cuerna.

Oh;
resol,
me has de cegar
si viertes tu color
en ésta, mi negra caverna.

Oh;
el Sol
es como un mar
que guarda en su interior
un fuego de pasión eterna.

Oh;
crisol
que puedo hallar,
pues me llega el fulgor
de la llama de amor interna.

Oh;
tu Sol,
me va a quemar,
me acerco a su calor,
fuego que odio y amor alterna.

Oh;
algol
que descifrar,
sólo eso es el amor,
un problema que me consterna.

Oh;
mi rol
es esperar
a que llegue el amor,
que brille en la noche lucierna.

domingo, 7 de diciembre de 2008

No sangro

8-4-8
No sangro, mis venas lloran,
sólo se desangra un corazón que late.
Mis lágrimas sangrientas añoran
la fuerza de la desdicha como acicate.

La sangre corre, carmesí y oscura,
buscando por donde despeñarse,
intentando hallar una muerte segura
no duda en a mis ojos asomarse.

El fuego que ardía antaño en mis venas
se apagó y la sangre se fue haciendo hielo.
El frío glacial de todas las penas,
de los desengaños y de los anhelos.

Así, copos rojos
nievan de mis ojos.
Y voy matando con sangre fría
toda esperanza, toda alegría.
Y voy despertando a una realidad
que yo no quería
que fuese verdad.

De hielo, de acero,
de piedra soy por dentro.
Ya sólo ante el recuerdo me estremezco.

Los golpes me sacuden,
mas no me hieren.
Ando con el paso firme y resuelto
del que camina hacia la muerte.

Y lloro...una lágrima... por ya no verte.

He olvidado tus ojos

1-X-08
He olvidado tus ojos,
la isla en que me perdía,
el mar en que a mi antojo
me ahogaba y revivía.

Me olvidé de mirarlos
como se olvida un sueño
y dejé de admirarlos.
Esos dos ojos de ensueño

son recuerdos borrosos
que se han ido muy lejos.
He olvidado tus ojos.

domingo, 12 de octubre de 2008

Una lejana estrella

4-8-8
Y yo soy otra estrella;
lejana y brillante,
con una luz azul y pura.

Una estrella distante,
que a veces parece oscura,
pero que siempre es bella.

Una estrella que de día no puede brillar en tu cielo pues el sol que ciega y asfixia la oculta. Eclipsada por una estrella más pequeña y no tan brillante pero más cercana. Sólo podrás verme brillar en noches sin nubes, acompañado por el leve resplandor de la luna, una luz que permite ver otras y que difumina las imperfecciones, una luz mágica y misteriosa, tan distinta de la cruda luz del sol.

Mi luz rutila
pero no ilumina.
Mi luz se pierde,
pero siempre vuelve.
Mi luz es fría.
Mi luz es lejana.
Se oculta de día
y resurge ufana.

Es una luz poderosa, la de mi estrella,
que observar, a salvo, en la lejanía.
Pues, aunque parezca distante y fría,
su fuego te quemará si te acercas a ella.

Estrella Fugaz

8-2-8
Igual que la estrella que ardiente brilla,
que con su explosión de luz te deslumbra
y con su majestuosidad te maravilla.

Igual de fugaz fue el destello de tu sonrisa
y ahora me quedo sólo en la penumbra,
recordando como todo se fue, deprisa.

Huyes de mi mundo,
como la estrella
fugaz huye de la tierra.

Dejas un vacío profundo.
Tras esa luz tan bella,
ahora la oscuridad me aferra;

y su mano es fría,
como tú al decir que me querías.

Pero yo también soy como una estrella fugaz
me arrojo resplandeciente hacia ti, huyo de la oscuridad
y me estrello contra una barrera invisible; incapaz
de superarla ardo en una lágrima, sin conocer la verdad.

A las hadas que he perdido

23-9-08
A todas esas princesas que por siempre he perdido,
a todas esas llamas en cuya luz me quemé:
Me disculpo por el príncipe azul que no he sido,
tan sólo una polilla que vuela al fuego con fe.

A esos oscuros pozos en que me he sumergido
y nunca en sus turbias aguas el fondo pude encontrar.
A todos aquellos ojos que alguna vez han vertido
una lágrima por mí, y a los que no saben llorar.

Sabed que yo también he llorado,
sabed que yo también he reído,
sabed que guardo vuestro recuerdo.

A pesar de todo lo pasado,
sabed que no me he arrepentido
aunque hasta en mis sueños os pierdo.