jueves, 4 de febrero de 2010

A todos los que dijeron...

13/01/10
A todos los que me dijeron
que moriría antes de llegar a viejo.
A todos os dedico la gran, gran decepción.
Todos los fracasos tales como fueron,
sin moraleja ni consejo;
por supuesto, sin contrición.

A todos los que miraron
sin nunca llegar a ver,
a los que me criticaron
tan sólo por joder.

A los adalides de la verborragia,
que se comerán sus palabras
como por arte de magia
sin un triste abracadabra.

A los siempre modernos
con su gafas de pasta
y sus aires eternos
de erudición nefasta.

A los modelos de lelos
que alaban las masas.
Caídos desde el cielo,
drogándose en sus casas.

A los escritores superventas,
literatura de subnormales,
a su escritura que afrenta, a
sus entrevistas triunfales.

A los escritores de laboratorio,
sus tramas barrocas y lentas
y su efecto disuasorio
en el haber de sus cuentas.

A los defensores de la moral
y paladines de lo ético
que practican sexo anal
con algún chapero atlético.

Al hipócrita perfecto,
a ti, a mí, a él, a todos.
Al que se cree circunspecto
y que habla por los codos.

Al que intenta convencerme
con razones tan pueriles
que ya he dejado inermes
todas sus palabras viles.

A los que creen conocerme
cuando yo no lo he logrado.
A los que están deseando verme
callado.

Una cátedra de fracaso

11/01/10
La cátedra a la que aspiro,
el alto trono en el que miro
mi vida derrumbarse abajo.

El sitial altivo que ostento,
y donde indolente me invento
una vida que importa un carajo.

La atalaya de la derrota,
donde derramo gota a gota
lágrimas de tinta en mi poesía.

El torreón del desengaño,
donde nunca me siento extraño,
donde vivo mi día a día.

Desde el estrado
del acusado
me enfrento al mundo
sin abogado.

En un segundo,
tras mi discurso
breve y rotundo,
soy condenado
y no hay recurso.

La cátedra me ha sido concedida,
una alta autoridad en el fracaso.
Disfruto ya de ella de por vida,
y de mi triste suerte hago repaso.

El ocaso de una diosa

30/12/09
Su mirada ya no hiela,
y su voz ya no es poesía;
ni su lágrima es estela
que seguir de noche y día.

Su perfume ya no embriaga,
y su mano no acaricia;
y ahora haga lo que haga
me desquicia.

Ya su pelo no ondea el viento,
Ya no más son mis fronteras
sus caderas,
ni sus suspiros mi aliento.

Ya no me mece en su mar;
ya no vuelo
con sus alas hasta el cielo;
ni la busco sin cesar.

Ya no bebo de su boca,
ni me miento
cuando siento
que me toca.

Le ha llegado
a esta diosa
ya su ocaso.

sábado, 19 de diciembre de 2009

Una historia de derrotas

18-11-09
Una historia de derrotas
contada con saliva y tinta,
y siempre a gotas
de llanto
y a pintas
de cerveza
como un canto sin tristeza.

Una historia de fracaso
a la que nunca hice caso.
Un reproche
por la noche,
y una poesía
de día.

Un engaño meditado,
casi una filosofía,
para escapar de tu lado
si sentía que te quería.

Viviendo largos tormentos,
mas disfrutando el momento
se forjó mi idiosincrasia.

Vivo mejor que nunca
aunque todo se me trunca
casi por antonomasia.

Río toda ironía,
la más cruel, abyecta y fría.
Y disfruto con sorna
toda virtud que me adorna
(corre de boca en boca
que son menores y pocas).

Ser un mártir, a eso aspiro.
Como a un áspid yo te miro,
esperando tu veneno.

Acaricio
tus escamas
como un vicio
casi obsceno.
Si me amas
me desquicio.

Si me odias,
si me ignoras
te daré todas las horas,
mil poemas,
como un necio,
si me quemas
en el fuego
del desprecio;
te lo ruego.

miércoles, 14 de octubre de 2009

El diseño del olvido

14/10/09
El tiempo me ha convertido
en un especialista
en el diseño del olvido.

Un collage de sus fotos,
como un mosaico de corazones rotos.

Muros de contención para el dolor
y diques para el mar
de lágrimas que amenaza
con desbordar.
Y toda una raza
de palabras
(amor,
amar...)
a desechar.

Palabras que cuando se han dicho
se han de sepultar
para siempre en un nicho.

Pero lo más importante para olvidar
es no dejar de pensar en ello
de noche y día
porque todo hastía,
hasta el amor más bello.
Porque cuando llega la monotonía
hasta la nostalgia
(quién lo diría)
pierde su magia.

martes, 13 de octubre de 2009

Larga vida

09-08-09
Hace tiempo que te busco,
casi desde que estoy vivo.
Sin motivo
hoy me ofusco
y te escribo
versos bruscos,
vengativos.

Las palabras me golpean
y la tinta se hace espesa.
Cuando lean
estos versos
serán presa
de este canto tan perverso
que embelesa.

Hoy tu rima es tan distinta
que me parece algo nuevo.
Tu aljaba cargas de tinta
y disparas como Febo.
Está extinta
tu poesía,
no hay relevo.

Mecerá tu melodía,
con su ritmo, mi ataúd.
Cuando al fin me llegue el día
brindaré por tu salud.
¡Larga vida a la Poesía
que encontré en mi juventud,
dando a la pena alegría!

Atrapado

09-08-09
Atrapado en mil y una historias,
destruyendo tu mal con mi amor,
condenado a no hallar la victoria,
a morir empapado en sudor.

Tu locura es el canto más triste,
mi cordura se fue tras tu olor.
Mi pasión galopó lanza en ristre
y sintió, derrotada, el dolor.

Ahora vago
por yermas dehesas,
nada hago
si veo el resplandor
de los labios
de algunas princesas,
los agravios
salan su sabor
y ya nunca más saben a fresas.