martes, 7 de junio de 2011

Quiero poesía

09/05/11
Quiero poesía entre tus brazos,
quiero poesía entre tus gritos.
Quiero poesía noche y día.
Quiero poesía en los retazos
de estos papeles marchitos
que escribo
sin un motivo.

Quiero poesía en el ocaso,
quiero poesía mientras vivo,
quiero poesía en el fracaso
que día tras noche persigo.

Quiero poesía en el recuerdo,
quiero poesía en el olvido,
quiero poesía cuando pierdo
cada instante que he vivido.
Quiero poesía contigo.

Quiero poesía en el fuego
que consume la poesía
que escribí y ahora reniego,
quiero poesía en la llama
que ha de consumir el pliego
de un poema en que me ama.

Las más altas cotas

24/04/11
He alcanzado
a tu lado
las más altas cotas
de hipocresía
en mi poesía.

Promesas rotas,
verdades incautadas,
llamar a furcias hadas
y mil mentiras más.

Volando siempre a ras
de un suelo en que me estrello;
todo dolor es bello
cuando se queda atrás.

Predico lo incorrecto,
trazo un camino recto
que nunca es un atajo.
Reniego del trabajo,
me embriago en lo imperfecto.

He escrito un mito
con sus diosas
inmortales,
son preciosas
femmes fatales
que poner sobre un altar,
que bañar sólo con llanto
en un sacrosanto
bar.

He compuesto una rapsodia
a esa mujer que me odia;
nunca me paré a pensar

si mi llanto era un castigo,
si mi canto era un amigo,
o si la debí olvidar.

He perdido
el tiempo suficiente
oyendo tus quejidos,
sondeando tu inconsciente
con bellas majaderías
que susurras a mi oído
y que tú llamas poesías
y son obra de un demente.

Ya no

22/04/11
Porque ya no quiero
el contacto
de sus labios,
ya no muero
por el tacto
de sus manos.

Y ahora rabio
ante el acto,
siempre insano,
de un te quiero.

La amargura es la clausura
de este pecho.
La locura esta al acecho.
Poco dura
un amante
satisfecho.

Cada instante
es un lustro
cuando frustro
las visitas
a tu lecho.

El desprecio
con que irritas
es el precio
de aquella noche distante
en que sólo era importante
ser tu amante,
ser un necio.

Te enseño

20/04/11
Te enseño
a perpetrar tu sueño
en mitad de la noche oscura.

A esconderte
de tus deberes
y a escapar
de la muerte,
si quieres
seguir con esta locura.

Te enseño
a preparar beleño,
el veneno que es la cura.

Retando a las olas

20/04/11
Retando a las olas,
sintiéndome a solas
más vivo que nunca.

Buscando una ruta
a la negra gruta,
la cruel espelunca.

Combato a los mares,
me elevo entre altares
de sangre y de vino.

Y cierro los ojos
ante los antojos
de este Mar divino.

miércoles, 6 de abril de 2011

Mi regalo

6-4-11
Te regalo no más verme,
ni esconderme
entre tus sueños.
Te regalo no robarte
ni el instante más pequeño.

Ya te regalé una parte
de este corazón zahareño.

lunes, 14 de febrero de 2011

El tiempo justo

13/02/11

Tengo el tiempo justo para morir con algo de dignidad,
para escapar del yugo de la vida en elegante y necesaria soledad.

Tengo el tiempo justo para escupir en tu boca abierta
y derribar a patadas la puerta
de la más absoluta mediocridad.

Tengo el tiempo justo para reconocer mis errores con una sonrisa,
regodearme en ellos sin contrición,
para creer que existe la poetisa
que con sus versos me llegue al corazón.

Tengo el tiempo justo de condenar mis poemas malditos
y recitarlos a fuerza de esfuerzo con grotescos gritos.

Tengo el tiempo justo de renegar de lo elevado
ahora que me espera el foso y los gusanos,
de disfrutar los vanos
himeneos de tus manos
a tu lado.

Tengo el tiempo justo para derrocharlo en charlas entorchadas
con hadas
que perdieron la inocencia,
aprendiendo de mi ciencia
de vivir en la inconsciencia.

Tengo el tiempo justo para hablar solo con Dios,
quien habla solo espera hablar a Dios un día,
y ya solos los dos
seremos solo uno
en la agonía:
vos,
yo
o ninguno
(aquí una sonrisa torcida).

Tengo el tiempo justo para no despedirme de la vida,
ni de ti, ni de mí, ni de vosotros;
ni de la Ministra de Cultura,
ni de los potros
de tortura.

Tengo el tiempo justo y lo estoy perdiendo
como pierdo la paciencia
escribiendo
la incoherencia
de este mundo
que no entiendo,
tan inmundo,
tan horrendo.

Tengo el tiempo justo y no lo vendo.