07/03/12
Te busco y te rehuyo,
te temo y te persigo
como el tacto de un leproso,
como el llanto de un amigo.
Me muestro y me escabullo,
y valiente y alevoso,
me arrepiento y me maldigo.
Locuaz a tus oídos,
me escondo a tu mirada;
los sueños me he prohibido,
no tengo miedo a nada.
Y tímido y pervertido
seguiré la mascarada
como un loco con-sentido.
Un lunático... y asceta
que se arrastra por el lodo,
un enfático... poeta
que reniega ya de todo,
que protege lo mezquino
y se juega lo precioso,
que se burla del destino
y se ríe de su suerte,
que lo veja sin reposo,
que ya no busca atajos,
pues han visto sus ojos
que la vida es el camino
más directo hacia la muerte.